Todo empezó un 30 de diciembre. Eran dos jóvenes: María e Ignacio. María le
encantaba salir al parque que está en frente de su casa, pero ese día todo fue
diferente, conoció a un chico muy lindo, que era Ignacio. Desde ahí se veían
todos los días en el mismo parque.
Con el transcurrir del tiempo ambos se empezaron a enamorar, pero tenían
miedo de decirse lo que sentían, ninguno de los dos se atrevía a decir sus
sentimientos. María decía que Ignacio nunca se fijaría en ella, Ignacio también
pensaba lo mismo, que María nunca se fijaría en él.
Pasaron así doce meses hasta que Ignacio ya no aguantó y le dijo que la
amaba, que era el amor de su vida...María sorprendida y muy alegre le acepta y
también le confiesa que le gusta mucho. Desde allí todo fue felicidad, salían a
comer, pasear, conversar, y muchas cosas más.
Pero llegó un día, habían pasado 3 años desde ese entonces, cuando María se
sintió muy mal, por lo que fue llevada de inmediato al hospital. Ignacio al
enterarse, se va desesperado al hospital para saber que tenía, si estaría bien.
Al llegar encuentra a los papás de María llorando, él les pregunta que tenía
ella, sus papas le responde muy tristes y angustiados que, María está muy mal
del corazón, su corazón ya no está funcionando correctamente y que necesitaba
urgente un trasplanté de corazón.
Él estaba consiente que eso era muy difícil de conseguir y muy costoso, él
no quería que se muriese María, la amaba mucho y es por eso que decidió darle
su corazón para que ella se salvase. Ignacio converso con sus padres de María
pero éstos se negaron rotundamente, por lo que Ignacio tuvo que hablar con el
doctor para que le hagan las pruebas necesarias para que pueda brindar su
corazón a María.
Todo estaba listo, su corazón estaba perfectamente. Era el corazón perfecto
para María. Un día antes de que le pasaran el corazón a María, Ignacio va a
despedirse de María, mientras que el doctor anuncia a los padres de María que
ya tienen el corazón. Ignacio entra a la habitación de María, María al verlo se
emociona, él la abraza y le da un beso y le dice llorando; María quería decirte
que fuiste, eres y serás siempre el amor de mi vida, te amo demasiado, no sabes
cuánto, ya encontraron el corazón, mañana te harán el trasplante y me da mucha
pena pero yo haré un viaje muy lejos, no estaré presente mañana, pero eso si te
digo recuérdame siempre, algún día nos volveremos a ver y sea para siempre. Te
amo, te amo, te amo. María muy triste le dice que a donde se va, si es que se
va a demorar, él le dice a un lugar muy lejano, pero te prometo que nos
volveremos a ver, ella le dice me lo prometes, él le responde que sí y ese día será
para siempre, él le dice llego el momento de irme hasta pronto te amo María,
ella le dice yo también te amo, te extrañare-le dice llorando.
Ignacio le da una carta al doctor para que después del trasplanté, cuando
María ya este estable, le diese.
Llego el día, todo está listo para el trasplanté todos estaban muy
nerviosos, el doctor realizo el trasplanté, que salió todo muy bien.
María estaba estable todo salió muy bien, le dieron de alta, el doctor la
llevo a su casa junto a sus padres y llegando a casa de María, el doctor le
entrega la carta y se fue. María abrió la carta y vio que era de Ignacio y ésta
empezaba así: ¡Hola! María, en estos momentos sé que ya estas mejor, todo salió
de maravilla, me alegra mucho eso, yo en estos momentos estoy muy lejos
pero sabes me siento muy contento de que una parte mía este en ti, sí María y
fui el que dio su corazón para que salvases, te amo María no lo olvides y
aunque yo ya no este físicamente, siempre te voy a cuidar, siempre te voy a
proteger, cuando sientas un viento suave que acaricie tus mejillas, recuerda
que ahí estoy guiándote, cuidándote y amándote.
No, no quiero que te pongas triste, ni que te pongas a llorar, yo lo hice porque
te amo mucho y no quería que te mueras, siempre te amaré, pronto nos volveremos
a ver, y nunca te olvidare, tu y yo juntos hasta la muerte!
El hombre que te ama
Ignacio.
Ella muy triste y desesperada se puso a llorar,
pero de inmediato sintió el viento suave que acarició sus mejillas y recordó
que Ignacio siempre va a estar a su lado que nunca la dejará. María gritó en
voz alta: ¡Ignacio muchas gracias! sé que estas aquí, te amo Ignacio y nunca,
pero nunca te olvidaré, ¡Te Amo!
Autora: Mego Guivar Mariela
Apodo: Gringa :3 <3
Muy linda historia que expresa sentimientos románticos y de dolor. Felicidades Mariela.
ResponderEliminarGracias Profesora :)
ResponderEliminarGracias Profesora :)
ResponderEliminar